El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, dijo este jueves 27 de marzo que su país no volverá a tener bases militares de Estados Unidos, al salir al paso de versiones alimentadas por la amenaza de Donald Trump de recuperar el canal interoceánico.
“No habrá bases militares de ninguna potencia, sea Estados Unidos o de cualquier otra parte del mundo”, dijo Mulino en conferencia de prensa.
“Mi gobierno no puede ir contra la historia. Este país luchó para desmantelar las bases militares norteamericanas en nuestro territorio”, agregó en alusión a las protestas de panameños contra el enclave estadounidense de la Zona del Canal, que existió de 1904 a 1999.
La tensión entre ambos países comenzó en diciembre pasado, cuando Trump aseguró que “va a recuperar” el canal (construido por Estados Unidos e inaugurado en 1914). Después amenazó con el uso de la fuerza y denunció una supuesta injerencia china en el manejo del cauce marítimo, lo que Panamá niega.
Hace dos semanas la Casa Blanca llegó a afirmar que ordenó “a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos que elaboren opciones” con este propósito y ahora que Washington envió supuestamente una carta a Panamá con opciones para un manejo conjunto del canal y la instalación de bases.
“Yo no sé dónde sacan estas cosas. No hay ninguna carta de ninguna índole ni ninguna petición de nada con relación a semejante propósito”, indicó Mulino.
“El único país con derecho a tener presencia militar en Panamá o bases de seguridad militar en Panamá es la república nuestra”, añadió el mandatario en referencia al tratado de neutralidad del canal de 1977.
El último soldado estadounidense se marchó de Panamá el 31 de diciembre de 1999, el día en que el canal pasó a manos panameñas.
Los acuerdos firmados en 1977 para la transferencia del canal permiten que Estados Unidos defienda la vía en caso de amenazas, pero Panamá sostiene que eso solo puede ocurrir a pedido del Ejecutivo.
Trump ha sostenido que China controla el canal, debido a que una empresa de Hong Kong opera dos puertos en los accesos de la vía.
Pero la compañía hongkonesa anunció a inicios de marzo que venderá su participación en esos puertos a un fondo de inversiones estadounidense.
Mulino señaló que espera “tener una conversación franca” sobre la supuesta injerencia china en el canal con el nuevo embajador estadounidense, Kevin Marino Navarro, una vez que llegue al país. “Tengo las mejores referencias de él (...), así que nos vamos a entender”, dijo.
Estados Unidos invadió Panamá en 1989 para capturar al dictador Manuel Antonio Noriega, a quien acusaba de tráfico de drogas, pero en 1994 inició el cierre paulatino de sus bases militares en el país.
Antes de entregar el canal, Washington propuso instalar en Panamá un “Centro Multilateral Antidrogas”, con barcos y aviones para patrullaje en el mar, lo que fue rechazado por el gobierno panameño de entonces.
