Puerto Caldera suma un nuevo reto en su operatividad: el despacho de contenedores anticipados desde puerto y ya no desde los Estacionamientos Transitorios (ET).
Este puerto opera hasta a un 100% de capacidad, lo que causa prolongados tiempos de espera para el desembarque de mercancías. El papel de los ET se enfoca en reducir la congestión, de manera que los contenedores pasan primero a los estacionamientos y ahí esperan a ser despachados.
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La obligatoriedad de pasar a los ET se eliminó a través de la directriz emitida por la Dirección General de Aduanas en febrero, bajo la Resolución MH-DGA-RES-0246-202. Esto solo aplica para los contenedores con Declaración Única Aduanera (DUA) anticipada que quieren despachar de manera directa desde el puerto, es decir, los contenedores que quieran continuar con el proceso en los ET lo pueden hacer.
Cristian Montiel, director general de Aduanas, indicó a EF que la medida se tomó en línea con las mejores prácticas internacionales y los acuerdos que han suscrito como el de facilitación y el Convenio de Kioto, con el fin de agilizar la entrada de mercancías.
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No obstante, la Cámara de Industrias (CICR) sostiene que la decisión se traducirá en mayores tiempos de espera, incremento en costos y se pone en riesgo la competitividad del país. Asimismo, la Sociedad Portuaria de Caldera (SPC), concesionaria del puerto, aseguró que se “generará una mayor congestión en el puerto, lo que podría traducirse en largas filas de espera, atrasos en la entrega de mercaderías a camión o a buque”.

Razones de la medida
De acuerdo con Montiel, las cargas anticipadas no deben pasar por controles aduaneros adicionales como sucede actualmente en Puerto Caldera a través de los ET.
“La idea de todo esto es descongestionar (Puerto Caldera) y que sea un paso rápido de las mercancías por los puertos. Se le da la oportunidad a los importadores de que realicen una declaración anticipada (...) y cuando llegan al puerto no tienen que hacer más trámites porque ya pagaron los impuestos y se pueden ir”, dijo el director de Aduanas.
La nueva directriz deja a consideración de cada importador la decisión despachar en el puerto, o dirigirse a los ET a esperar durante algunos días para la liberación de las mercancías.

Aunque la decisión se enmarca en prácticas internacionales y en la propia normativa nacional, la capacidad del puerto no da abasto para atender en tiempo todos los despachos que se requieren. Datos de la CICR indican que los niveles de ocupación en Puerto Caldera han alcanzado el 140% en momentos críticos y que algunos importadores reportan gastos entre los $500 y $800 por movimientos adicionales de los contenedores.
“No podemos permitir que una decisión administrativa impacte la operación portuaria empeorando una crisis que ya afecta la competitividad de nuestro país”, señaló Sergio Capón, presidente de la CICR.
Mayores tiempos de espera
“Claro”, respondió Montiel ante el planteamiento de que, entre más importadores decidan despachar de manera directa, será mayor el congestionamiento.
“Eso es un tema meramente del puerto. Esta facilidad (la directriz) lo que busca en todos los puertos es que fluya el comercio”, comento el director de Aduanas.
Puerto Caldera, en el Pacífico, llega a superar hasta el 100% de capacidad de espacio en patios y el 95% en puestos de atraque. Esto produce que los procesos de liberación de mercancías puedan demorarse hasta 15 o 22 días.
Los importadores que no podrán hacer uso de la descarga en puerto son los que importan sus mercancías mediante consolidados.
“Cobra especial relevancia los tiempos de respuesta que pueda brindar Puerto Caldera, dado que, el adecuado flujo de contenedores en el puerto y la reducción de los tiempos de operación son factores críticos para garantizar la eficiencia en la cadena de suministro”, expresó Víctor Pérez, presidente de la Cámara de Exportadores (Cadexco).