La española Lydia Valentín, triple medallista olímpica en halterofilia, terminó este lunes en el décimo puesto de Tokio-2020 sin completar su participación por problemas físicos, una decepción que la motiva a buscar una mejor despedida en los Juegos de París-2024.
Valentín, de 36 años, compitió en el Grupo B de la prueba femenina de 87 kilogramos y, aunque renunció a sus dos últimos levantamientos, concluyó con un total de 225 kg en el segundo lugar de la llave, tras la coreana Kang Yeoun-hee (231 kg).
El podio se acabó decidiendo en la competencia de la tarde del Grupo A, en la que la china Zhouyu conquistó el oro con 270 kg, la ecuatoriana Tamara Salazar la plata (263 kg) y la dominicana Crismery Santana el bronce (256).
Valentín, que no llegaba a estos Juegos en su mejor momento de forma, levantó 103 kg en el arranque y otros 122 kg en su primer intento del envión.
Posteriormente, aquejada de problemas físicos, la española renunció a los dos últimos levantamientos con los que podía mejorar su registro.
"Ya en la arrancada sentía que no descansaba las piernas y me costaba meterme abajo", describió después a la prensa. "Una vez hice el primer intento vi que se podía complicar. Intenté calentar dentro antes de salir pero vi que tenía dolor y que no iba a modificar mucho más".
"Decidí no salir a los dos últimos intentos. Ahora quiero recuperarme al cien por cien, que es lo que más me interesa", afirmó.
La levantadora de pesas ha sido durante más de una década una de las figuras emblemáticas del equipo olímpico español, gracias a sus medallas de plata en Pekín-2008, oro en Londres-2012 y bronce en Rio-2016.
En Tokio-2020, la española aspiraba a un último asalto al podio antes de emprender la retirada pero su participación se vio desdibujada por sus problemas físicos y sus diferencias con la federación internacional de halterofilia, a la que señala por unos cambios de reglas a última hora que la llevaron a tener que subir de categoría.
"Al final quiero estar en los Juegos Olímpicos como yo soy, en mi categoría de peso y dar el máximo, y ahora me quedo con una sensación muy rara y no me gusta demasiado", lamentó.
Valentín cosechó sus tres medallas olímpicas en la división de 75 kg y para Tokio-2020 ascendió a los 87kg.
"Tener que subir de peso tan rápido en tan poco tiempo también me ha dado problemas a nivel salud, evidentemente", recalcó.
"La federación internacional cambió las normas dos meses antes de los Juegos", reclamó. "La federación hace lo que le da gana y eso no es bueno para el deportista".
"Sabía que no llegaba en mi mejor momento pero que (los aficionados) me sigan que aún queda Lydia Valentín para rato", confió.
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