Tiene apenas 17 años, pero Adriana Cerezo ya ha entrado en la historia del taekwondo español al hacerse este sábado con la plata en los Juegos Olímpicos de Tokio-2020, cuando hace apenas unas semanas estaba pasando las pruebas para la universidad.
La española perdió en la final, colgándose una presea que premia una carrera, que empezó con apenas cuatro años cuando su abuelo la apuntó a este deporte.
"Dejad a la niña que haga lo que quiera", había dicho su abuelo a sus padres, a los que no les gustaban los artes marciales, relataba al diario en línea El Confidencial la joven deportista, entusiasta de las películas de Bruce Lee y Jackie Chan.
Cerezo probó desde el tenis y el patinaje hasta el ballet, pero finalmente acabó atrapada por este deporte coreano, que compagina con sus estudios.
"Mis padres siempre me dijeron que si seguía con el taekwondo tenía que combinarlo con los estudios y la verdad es que no tengo ningún problema en hacer eso. Puedo compaginar los dos perfectamente", dijo Cerezo a El Confidencial.
Apenas unas semanas antes de viajar a Tokio para los Juegos Olímpicos, la joven deportista, terminado el instituto, estaba pasando las pruebas para ir a la universidad, donde le gustaría estudiar biología.
"¡Mi viaje de fin de curso va a ser Tokio!", aseguró la joven a El Confidencial, con los ojos puestos en su deporte.
El aplazamiento un año de los Juegos Olímpicos por la pandemia le vino bien a la joven deportista, que reconocía en declaraciones a la revista "Women'sHealth", que "me veía más en París 2024 que en Tokio".
Nacida en Alcalá de Henares, a una treintena de kilómetros al este de Madrid, la joven Adriana ha tenido una carrera fulgurante en el taekwondo de la mano de su entrenador, Jesús Ramal, que guía sus pasos desde los once años en un club de San Sebastián de los Reyes, al norte de Madrid.
"Adriana es muy madura, ya con 11 años era así. ¡Vaya con esta renacuaja, pensé en cuanto la vi con su padre!", aseguraba Ramal al diario As.
Para su entrenador, Cerezo dio un "golpe sobre la mesa" cuando ganó el Europeo Sub-21 en 2019 con 16 años, añadiendo una campeonato más a una larga lista.
Antes de llegar a los Juegos y desde 2016 cuando era cadete, Cerezo ha participado en 32 campeonatos subiendo al podio en todos ellos y en los que cosechó 28 oros.
La joven deportista recuerda, entre estos, un torneo en Las Vegas, donde acabó imponiéndose: "Se hacía en un hotel y era todo tan grande que los disfruté mucho y me dije 'yo quiero esto y lo quiero de verdad'", decía a WomenHealth.
En 2020 pasó a la categoría absoluta y en abril pasado se proclamó campeona de Europa, metiéndose en el preolímpico donde selló su billete para sus primeros Juegos, donde siguió haciendo camino de forma brillante en una carrera a la que aún le queda mucho por delante.
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